>>Donde una rosa se abre para dejar pasar mi aliento, con un poco de sal y un poco de mi, pero rapido, que los pétalos pronto marchitan a la voz<<

lunes, 7 de julio de 2008

Desaparecí

NO, no se fue a las islas desiertas, no, no ha quedado ecerrada dentro de una cueva, no, no fue fusilada ni vuelta a renacer. No, no ha caido en los vicios del alcohol, no, no se ha contagiado de la peste que asecha en la inmdia, pero si ha caído en el abismo frío de la realidad.

¿qué pisó sin cuidado? no, no fue así. Un niño la acompaño a recorrer su camino, entre risas y bostezos, pero se topason con un gran agujero en la tierra, y por primera vez, la bruja tubo el interés vivo por mirarle a la cara, y descubrió algo que no esperaba, una criatura pálida que parecía tratar de conservar una sonrisa cálida a pesar de los años.

El niño, compañero de una largo viaje, la invitó a undirce en aquella oscuridad, pero hiría sola.
Todo a su elección, pero recibió el impulso definitivo de alguna parte de su ser. Cayó dentro.
Y fue todo tan apresurado que no he logrado decifrar si alguna parte de mi sigue cayendo. Pero he comprendido lo que la luz no me podía mostrar. No se cuanto habrá durado ese viaje, pero me ausenté, no solo separada de mis brujos, sino también de mis vampiros. Uniendo esos lazos que no se cuando se soltaron, esos que colgaban de las nubes y del viento, que mi soledad trataba de reforzar.

Ahora he regresado, he regresado completa. La abrumadora caída no me ha robado nada, al contrario, me ha dado lo que no tenía. No se si lo había perdido o si en realidad nunca lo había tocado. Pero ahora, para lo que ceo una mejor comprensión, puedo sentir con el solo sentido del oído su aliento.

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